Discurso del Presidente Fernando Lugo

Quiero ante todo expresar mi gratitud a Aldo Zucolillo y Alejandro Domínguez quienes hace ya varios meses nos formularon la invitación para compartir este encuentro de la Sociedad Interamericana de Prensa, en Asunciòn.

Creo que un rumbo significativo de la propia civilización ha sido darle forma pública y masiva al pensamiento desde la mediación informativa.

Creo que el acceso a la información por parte de la persona humana es un insumo indispensable para su progreso y sus expectativas de éxito y también creo que tanto los medios de comunicación como los periodistas se encuentran hoy, acodados en la ventana de una nueva alborada tecnológica, política, económica y social, sumamente compleja que supone un desafío a la creatividad.

Un cambio de época, al fin, en el que los sucesos que requerían el paso de generaciones para producirse, en la actualidad acontecen con la velocidad del aleteo de un colibrí.

Quiero en primer lugar, expresar mis saludos a los señores y señoras miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa ( SIP) aquí reunidos.

Valoro la intensidad del esfuerzo que cotidianamente realizan a favor de sus ideales de preservar las condiciones para que el desempeño de la comunicación social se desarrolle en un marco de legalidad, legitimidad y fundamentalmente de libertad.

Mirar el ejercicio de la prensa desde el poder político o administrativo y expresarse al mismo tiempo con sinceridad es una tentación de cuestionar a las críticas que a veces pueden ser desmedidas.

Sin embargo nosotros sostenemos una postura invariable desde el 15 de Agosto cuando asumimos y así seguirá hasta el 15 de Agosto del 2013 cuando nos despidamos de la Presidencia: es mejor una prensa adversa y leal que nos ayuda desde su cuestionamientos a producir la autocritica necesaria para enmendar nuestros errores, que una prensa amiga que oculte los síntomas de errores de gestión.

Nuestro gobierno no tiene reparos en aceptar que algunas medidas fueron revisadas mediante el debate instalado en los medios.

No podemos avalar la hipocresía de quienes aducen ejercer el poder prescindiendo de la opinión de los medios como no sería creíble quejarse de la humedad en medio del desierto.

Es cierto que existen y existirán tensiones también muy reales en el cotidiano desafío de nuestras agendas; pero ni la de los medios se conmueve ni la del gobierno se humilla cuando discuten y aprenden a convivir en un clima de democracia y de mutuo reconocimiento de su rol en la sociedad.

A propósito, debo recordar que nuestro Gobierno representa las aspiraciones contenidas durante décadas por amplios sectores políticos y sociales.

Este mandato se ha reflejado en un sencillo pero concreto programa de 6 acciones principales que la ciudadanía votó y nosotros estamos dispuestos a cumplir. La tónica de las aspiraciones tiene principalísima relación con la inclusión social, lo cual produce que el escenario social y las políticas socioeconómicas sea el sitio donde compartiremos nuestras miradas en este lustro.

Señoras, Señores
El marco legal que acoge el ejercicio de la libertad de expresión es un punto de partida importante para la misión del periodismo se desempeñe con garantías.
No es posible construir el futuro sobre las bases endebles de la incertidumbre.

Nuestro gobierno – reiterando lo que ya hemos dicho el 15 de Agosto- no tiene en su agenda proyecto alguno de legislación reguladora del ejercicio de la prensa en Paraguay.

Cuando nos surgen inquietudes preferimos confiar en los mecanismos de regulación que los propios medios sepan establecer desde sus perspectivas éticas y como actores jurídicos y sociales de este tiempo de construcción de un nuevo Paraguay.

Como dice la declaración de CHAPULTEPEC “no hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo”.

En este capítulo, somos respetuosos y estamos dispuestos a producir las acciones necesarias para que este principio sea preservado.

Sentimos especial obligación por el principio nro 3 de esta declaración cuando se señala que “Las autoridades deben estar legalmente obligadas a poner a disposición de los ciudadanos, en forma oportuna y equitativa, la información generada por el sector público”.

En este orden hemos dispuesto que exista la máxima predisposición en las oficinas del Estado y hemos creado con rango ministerial la Secretaria de Información y Comunicación para el Desarrollo.

Los ciudadanos pueden llegar a la información pública desde su propia gestión particular, por la mediación de la prensa o desde la propia tarea de los medios del Estado.

Nuestro ideal es que por los tres caminos no existan impedimentos ni barreras, las que muchas veces no se remueven con facilidad ni por decreto porque forman parte de prácticas burocráticas sedimentadas en el tiempo pero no nos cansaremos hasta lograrlo.

Hemos iniciado – por primera vez en la historia del Paraguay –la reingeniería de nuestros medios gubernativos hacia su conversión en MEDIOS PUBLICOS buscando que en breve la línea editorial y un poco más tarde la propia sostenibilidad de estos medios esté co- gerenciada por el Estado y la Sociedad Civil.

En estos días tuvimos la satisfacción de ser testigos de un hecho inèdito: nuestra Radio Nacional ( en el pasado trinchera de la propaganda pro gubernista ) convocando a la ciudadanía a concursar con sus ideas para la programación de 2009-2010.

La creación de la AGENCIA INFORMATIVA NACIONAL sobre la cual pesó al principio alguna especulación previa de su potencial como instrumentación propagandística; ha demostrado en el campo de la realidad lo que en verdad es: un espacio de información pública al servicio a la ciudadanía y a los medios.

Por ello reiteramos lo que mencionábamos en la fundación de esta agencia, “Para este gobierno la comunicación es una cuestión profesional, cuya misión es transferir información de las oficinas del Estado, sin otra intencionalidad”.

El Gobierno o sus sectores componentes pueden asumir una postura política sobre los acontecimientos de la historia de nuestros días pero no nos interesa conjugar con dicho debate la tarea periodística porque nuestra misión es informar para paraguayos y extranjeros parados en diversos lugares ideológicos y sociales.

La línea de base de nuestra gestión informativa como gobierno es el periodismo, la comunicación, y no tiene otro nombre.

Estimados asambleístas de la SIP,
En estos tiempos en que el manejo irresponsable de los liderazgos produce profundos temblores financieros cuyas consecuencias aun no se pueden concluir; la previsibilidad es valor de inestimable calidad.

Nuestro gobierno se encuentra preocupado por la crisis financiera mundial y su incidencia en el sostenimiento de los medios de comunicación, consecuentemente en la libertad de expresión.

Estamos abiertos al dialogo con los propietarios de medios para alentar los rumbos que fueran importantes para apoyarlos en esta coyuntura.

Me interesa hoy recordar que una parte importante de la prensa en Paraguay se ha jugado con rebeldía la propia existencia en los días aciagos de la dictadura y cotidianamente ofrecen en sus páginas el testimonio de una interlocución constante con la civilidad y la democracia.

Los gobernantes tenemos que asumir el ejercicio de la prensa con el mismo entusiasmo y apertura como cuando éramos gobernados y encontrábamos en ella la representación que muchas veces no hallábamos en las propias instituciones del estado encargadas de velar por la seguridad, las garantías constitucionales y la transparencia.

Hoy, en una etapa en la que el Gobierno pretende que dichas instituciones funcionen, mal podríamos relativizar el ejercicio informativo sino – por el contrario – debemos animarlo a continuar con su misión estimulante.

Señoras, señores:
Quiero referirme ahora al proyecto país sobre el cual nos interesa llegar a los editores de medios de Interamerica con un pronunciamiento claro:

Con frecuencia en diferentes foros nacionales o internacionales preguntan a este presidente a que signo ideológico corresponde; si somos de izquierda, de centro…
( Bueno… ¡ debo reconocer que nunca nos preguntaron si éramos de derecha!)
O en otras ocasiones si deseamos imitar al Sr. Chavez, al Sr Lula o a la Sra. Bachellet.

Aprovecho esta privilegiada coyuntura para decir lo siguiente:
• Nosotros necesitamos que comprendan, todos, que este primer proceso de cambio, en 60 años, es un tiempo demasiado delicado, demasiado sensible, para que las estridencias de la anécdota ralenticen la estructura de una nueva historia.
• Es cierto que nuestra alianza, nuestra coalición, tiene un arco iris ideológico amplio
• Pero es más cierto que existe algo aun más importante que ese debate y es la suerte de Juan y Maria, paraguayo y Paraguaya postergados por décadas en su desarrollo, arrinconados en las estadísticas del 20 por ciento de pobreza extrema y atrapados en dilemas de sobrevivencia mucho más contundentes.
• Necesitamos de urgencia una pausa en nuestras polaridades y una aceleración en nuestras acciones vinculadas al desarrollo social.

• EN CONCRETO – durante mi mandato como Presidente- más importante que el Paraguay político será el Paraguay pragmático que nos ayude a encontrar las soluciones del País urgente que recibimos con cariño, como un niño enfermo, en nuestros brazos compartidos.

Nuestro estilo de gobierno, la tendencia de nuestro gobierno, es el estilo y la tendencia de un gobierno que tiene la inmensa responsabilidad del quinquenio del sacrificio por el cambio cultural que consolide la democracia con justicia social.

Estimados y estimadas concurrentes;
Desde la Secretaría de Información y Comunicación para el Desarrollo, en respuesta inmediata a vuestra solicitud expresa, ha surgido la iniciativa que mi gobierno ha acogido con verdadera pasión:

Hemos dispuesto incrementar el proceso investigativo sobre la muerte mártir de SANTIAGO LEGUIZAMON, un verdadero símbolo del periodismo que entrega su vida por la verdad en Paraguay.

Solicitamos con énfasis y premura a la Asesoría Jurídica del Gobierno para que se insista ante los organismos judiciales pertinentes y se ejerza un seguimiento de este caso además de otros como el de ALBERTO PALMA, BENITO RAMON JARA y SALVADOR MEDINA con el propósito que la delincuencia y la mafia acalladora sepan que en este gobierno nunca encontrarán complicidad ni indiferencia.

Por otra parte, queremos anunciar que la SICOM, Secretaria de Información del Gobierno, presenta el 26 de Abril de este año, en el décimo Octavo aniversario del asesinato de SANTIAGO LEGUIZAMÒN el primer premio paraguayo al periodismo de investigación de ilícitos; el primer premio para la mejor investigación sobre temas medioambientales y el premio al mejor trabajo periodístico sobre desarrollo campesino,

y justamente, hemos decidido instaurar todas estas distinciones , con un fondo global de unos 18 mil dólares por año, a la memoria y con la denominación de SANTIAGO LEGUIZAMÓN.

De ahora en más y durante todo nuestro mandato, no solo abrimos nuestra administración a la misión fiscalizadora de la prensa, sino además premiamos el mejor control.

Apreciados concurrentes,
Como lector, televidente, radioescucha tengo un càlido pedido final para quienes tienen la extraordinaria misión de construir el futuro de la opinión pública en el continente :

Tras los gobiernos militares en la región y con la apertura de los procesos democratizadores era absolutamente importante el paradigma de la participación como prédica concienciadora;

hoy en día esta región precisa ir ampliando los horizontes de su ciudadanía y tal es un paradigma interesante.

Mejorar la ciudadanía es proveerles no solo LA INFORMACIÒN – elemento suficiente en las sociedades del primer mundo, con múltiples recursos educativos y oportunidades de formación – sino por cierto, a aportar en creciente grado a la formación de las comunidades.

Me consta que se trata de una discusión casi doctrinaria sobre los alcances y las obligaciones de la función periodística, pero en un mundo que se replantea – y por cierto – cambia todos los días, no está mal suponer nuevos desafíos.

Amigas y amigos,
Que estos días en Paraguay, por cierto cálidos desde todo punto de vista, sean también oportunos para comprender que hay mucho por hacer pero que la esperanza es la única bandera que los vientos ni rompen ni despintan.

El Gobierno del Paraguay confía en la prensa porque no tiene problemas de conciencia, porque cree en la libertad y porque la prensa – con sus fortalezas y debilidades – es la gran garantía para que no se levanten liderazgos que callen o hagan callar.

Y por sobre todo porque no vemos un futuro razonablemente viable sin libertad de expresión aquí y en lugar alguno del planeta.

Que tengan feliz estadía…y muchas gracias…!