Informe de Enrique Santos Calderón

Informe de Enrique Santos Calderón
Reunión de Medio Año
Asunción, Paraguay

Hace exactamente 15 años celebramos en Guatemala la Reunión de Medio Año con las buenas noticias de una recién aprobada Declaración de Chapultepec que clamaba por la vigencia de una prensa libre, condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos y protejan su libertad.

No podría haber sido más visionario y sabio el enfoque de esta Declaración que hoy cumple la fiesta de los 15 años y que se ha convertido en la Carta Magna de la libertad de prensa, respaldada por casi todos los mandatarios del continente.

Ese es el marco con el que abrimos esta Reunión de Medio Año que se lleva a cabo en medio de una crisis económica mundial que nos sirve para reflexionar. Pero además, para demostrar que la SIP sigue con pie fuerte en su marcha por defender los principios fundamentales del periodismo. Por lo mismo, junto con agradecer a nuestro Comité Anfitrión, mil gracias Aldo Zuccolillo y los otros miembros de este comité por el apoyo brindado, pero sobre todo mil gracias a esta fantástica membresía de la SIP que en medio de la crisis demuestra al mundo la fortaleza de nuestra institución, la más antigua e importante en el continente en el terreno del periodismo y del libre flujo de noticias.

Como bien decíamos en Madrid meses atrás, el compromiso de los socios de la SIP con nuestra plataforma es la mejor forma de respaldar el avance democrático en toda América.

Las tendencias de los problemas que afectan la prensa no han cambiado: observamos que continúa el aumento de la violencia física contra periodistas y atentados contra medios; vemos que en muchos países hay un deterioro de las relaciones entre los gobiernos y la prensa; y persiste en otros el uso inapropiado de fondos públicos por parte de gobiernos para presionar y discriminar a través de la publicidad oficial y la aprobación de leyes de acceso a la información.

Ante esta situación la SIP responde con hechos concretos:
Hemos estado físicamente o a través de la presencia de los representantes de la Comisión de Libertad de Prensa, vigilantes tras cada atentado que se comete en el continente. Fuimos a Lima donde llevamos a cabo una positiva Conferencia de Chapultepec y recibimos el respaldo de congresistas peruanos de todas las tendencias que se comprometieron adecuarse a la legislación vigente en materia de acceso a la información pública, a la vez que endorsaron la Declaración de Chapultepec.

Estuvimos en Nicaragua, un país con fuerte enfrentamiento entre prensa y gobierno y aunque el gobierno de Daniel Ortega nos cerró las puertas llevamos adelante nuestra agenda y entrevistas con las fuerzas vivas de la Sociedad. Reclamamos por amenazas directas contra la prensa y pedimos el cumplimento de las condenas aplicadas a los asesinos de dos periodistas que podrían ser liberados tras obtener beneficios penales. Recibimos el compromiso del vicepresidente de la Corte Suprema que nos aseguró que se revisará la medida judicial original.

El Comité Coordinador Global de Organizaciones de Libertad de Prensa, que se reunió en Nueva York en diciembre pasado, al cual asistimos, reclamó a solicitud de la SIP, mayores garantías para la libertad de prensa y de expresión en Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Esto fue durante la reunión llevada a cabo para conmemorar el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Nuestro presidente de la Comisión de Libertad de Prensa, Bob Rivard, se trasladó a Bolivia para participar en un foro de prensa y observar de primera mano la situación que vive la prensa en ese país, uno con los mayores problemas del enfrentamiento prensa-gobierno del continente.

La agenda de los últimos meses ha estado además enfocada en respaldar la tendencia de aprobar leyes de acceso a la información pública y de despenalización de los delitos de injuria y de calumnia. Como un aspecto positivo debemos señalar que se aprobaron leyes de acceso en Chile, Guatemala y Uruguay.

Otro punto negro es el continuo flagelo que afecta a nuestra sociedad con los crímenes contra periodistas o la eliminación del mensajero. Trece periodistas fueron a asesinados en el 2008 y en los dos primeros meses del este año ya contamos cuatro crímenes adicionales: dos en México y uno en Paraguay y Venezuela, respectivamente. Nuestra Comisión Contra la Impunidad continúa con su campaña hemisférica denunciando estos terribles atentados a la libertad de prensa y pidiendo que los responsables de los mismos sean castigados con el máximo rigor.

El trabajo en el área de la Impunidad es un ejemplo para todo el mundo. Fuimos la primera organización que la inició y constituye un punto central de nuestra agenda diaria. Hemos procurado buscar justicia en cientos de casos de asesinatos de periodistas que permanecen en la impunidad. Con ese objetivo, además de casi cien investigaciones profundas, enviamos 23 casos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre ellos el caso del periodista paraguayo Santiago Leguizamón, a la espera de que el sistema interamericano pueda ayudar a que se resuelvan estos casos y haya justicia.

Señor Presidente de la República de Paraguay, permítame en este momento pedir un minuto de silencio por todos nuestros colegas que han perdido la vida en la lucha por informar.

Muchas gracias a todos. Vale la pena profundizar en este trabajo que lleva a cabo nuestra organización, sobre todo a través de las Unidades de Respuesta Rápida que junto a nuestra Comisión Contra la Impunidad investigan y denuncian. Como en noviembre pasado en mi propio país, Colombia, donde en un Conferencia Judicial promovida por la SIP demostramos que mas de un 70 por ciento de los asesinatos vinculados a la profesión de periodismo está en la impunidad y que casi ningún autor intelectual ha sido encarcelado o condenado.

Deseo ahora referirme a otro aspecto muy positivo de nuestra trabajo. Tiene que ver con el documento que aprobamos en la Asamblea de Madrid, Aspiraciones de la SIP.

Como Uds. Saben, se trata de un texto debatido y desarrollado por la organización en los últimos tres años y que tiene por fin satisfacer la necesidad de una definición acerca del modo en que la prensa debe asumir sus responsabilidades en las sociedades democráticas del siglo XXI.

Esta guía espiritual del buen periodismo, por llamarla de alguna forma, ha sido ampliamente promocionada: primero entre los asistentes de la Conferencia que convocamos en Costa Rica donde se discutió en su primera fase y luego a todas las autoridades de la SIP, a las asociaciones nacionales de prensa, a las universidades y las escuelas de periodismo y a toda la membresía de la SIP.

Este plan continuará en cada una de nuestras asambleas y reuniones. Esta misma tarde Uds. asistirán a un panel donde los ombusman, o defensores del lector, van a presentar sus puntos de vista sobre cómo se puede ganar la credibilidad; cuales son las quejas y comentarios que ellos escuchan y, sobre todo, cómo este trabajo ayuda a elevar la calidad de los periódicos basado en el principio de que los lectores constituyen el tribunal supremo de cada diario.

Otro gran proyecto culminó y está en etapa de ser promovido. Se trata de la novedosa campaña de anuncios públicos, creada para educar a la ciudadanía sobre la importancia de la libertad de expresión en una sociedad democrática. La campaña, denominada “Una palabra puede hacer mil cambios en tu vida y tú tienes derecho a decir la próxima”, cuenta con novedosos anuncios, respaldados por fotografías de líderes mundiales que son presentados como ejemplos de grandes logros en el mundo de las ideas, principios y deportes. La campaña está en plena etapa de difusión entre los medios asociados a la SIP.

No podemos decir que el trabajo ha tenido en todas sus facetas un éxito completo. La crisis, de la cual hablamos al principio nos ha hecho perder terreno sobre todo en Estados Unidos.

Nuestra presencia debe ser reforzada en este país donde la prensa ha sido golpeada por los bajos ingresos publicitarios, y por la disminución y despidos de personal. A pesar de esto, estamos redoblando esfuerzos para seguir contando con el apoyo de diarios norteamericanos que siempre han estado al lado de la SIP. Algo similar hemos sentido en Brasil donde iniciaremos luego de esta Reunión de Paraguay una nueva misión que buscará reunirnos con líderes de la prensa de ese país.

A pesar de los malos designios, podemos confirmar que nuestras finanzas están en buen pie y que la membresía se mantiene fiel a la SIP.
No deseo terminar estas palabras sin referirme a un hecho central que hemos recibido con beneplácito. El principio 7 de la Declaración de Chapultepec señala a la letra que la concesión o supresión de la publicidad estatal no debe aplicarse para premiar o castigar medios o periodistas. Por mucho tiempo hemos observado está mala práctica en diferentes países y con mayor énfasis en Argentina. Hoy podemos manifestar con gran satisfacción que hemos sido testigos como un fallo judicial en Argentina ha obligado al estado a otorgarle publicidad al diario Perfil, el cual en un plazo e 15 días debe recibir la misma.

Esto culmina una discriminación gubernamental contra ese medio y varios otros y consolida la jurisprudencia que la Corte Suprema de Justicia de ese país dictó en materia de publicidad, prohibiendo a los gobiernos al uso discriminatorio de la pauta oficial terminando así un añejo y sutil método utilizado por gobiernos en el área.

Llegamos así al final de mi informe como Presidente. Solo me resta decirles que nuestra vigilancia continuará y que no cejará el trabajo contra todo indicio que busque entorpecer el derecho del pueblo a recibir información libre, independiente y

diversificada.
Muchas gracias.