Paraguay

Tres elementos marcan la actividad de la prensa, desde octubre pasado. La aparición de evidencias de la intención del anterior gobierno de Nicanor Duarte Frutos de comprar a medios de prensa y periodistas mediante la asignación de publicidad estatal o la simple transferencia de fuertes sumas de dinero. El surgimiento de algunos sospechosos proyectos de política de comunicaciones impulsados por el actual gobierno de Fernando Lugo y los primeros golpes producidos por la crisis económica global.

Luego de 61 años de gobierno ininterrumpido del partido Colorado, se ha iniciado un proceso político inédito bajo un nuevo liderazgo. Esto ha permitido que afloren las relaciones que el gobierno anterior tuvo con algunos medios, consultoras de comunicación, publicitarias y periodistas en los últimos años. Preferencias en la asignación de abultadas publicidades estatales e inexplicables y millonarios contratos a determinados periodistas configuran una intención deliberada, por parte del gobierno anterior, de comprar conciencias, silencios y favores. Cifras enormes de dinero fueron destinadas a campañas publicitarias y/o periodísticas de todo tipo, en los meses previos a las elecciones generales. A la luz de la documentación obtenida tras la derrota del partido Colorado, resulta obvia la intención de acallar las críticas y promover las alabanzas o, cuando menos, el silencio cómplice en los medios. Estos documentos han sido investigados y divulgados por la prensa.

Con el cambio de gobierno, no todas son noticias positivas. Las nuevas autoridades impulsan proyectos relacionados a la comunicación y a la prensa que necesitan mucha mayor claridad en cuanto a sus alcances y aplicación. Si bien el presidente Fernando Lugo ha declarado en más de una oportunidad que “la libertad de prensa será respetada a rajatabla, nunca pondremos límites y no está en nuestro ánimo violar el derecho a la libre expresión”, lo cierto es que se vienen promoviendo acciones no suficientemente explicadas. Ese es el caso, por ejemplo, del proyecto de trabajo a nivel nacional con más de 700 radios comunitarias y 1.000 jóvenes denominados “operadores de desarrollo” dado a conocer el 20 de enero.
Por sus características y objetivos, este “Programa de Comunicación para el Desarrollo”, coordinado por la Secretaría Nacional de Comunicaciones, con un presupuesto de alrededor de un millón de dólares, se asemeja más a una enorme campaña oficial propagandística con ramificaciones en todos los departamentos del país.

Tampoco es clara la función que cumplirá la llamada Agencia Informativa del Gobierno que desde el 19 de enero se encuentra accesible en Internet. La explicación oficial parece ser la necesidad del Estado de contar con presencia en el ciberespacio para llegar, de forma particular, a los miles de paraguayos que residen en el extranjero. Pareciera una vez más que el propósito es contar con un canal más de difusión propagandística, con el disfraz de información periodística inocua.

Muchos integrantes del gobierno se creen inmunes a las críticas, a juzgar por la reacción que han tenido todos los partidos de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC) salvo el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). En un comunicado han denunciado la existencia de una feroz campaña mediática destinada supuestamente a desprestigiar a Lugo y a su equipo de colaboradores más cercanos. Se acusa a la prensa de abonar el terreno para la agitación política y eventualmente el derrocamiento del Gobierno. Esta intolerancia ante la crítica recuerda al gobierno anterior. En los tiempos previos a esa jornada, los mismos que ahora hacen esta infundada denuncia se pasaban defendiendo enfáticamente la libertad de prensa y el libre ejercicio del periodismo.

La crisis económica impacta de forma directa en los presupuestos asignados a publicidad lo que a su vez resiente la calidad de la oferta informativa de los medios de comunicación a la ciudadanía.

Finalmente, la SIP hizo una exhortación al Presidente Lugo a impulsar la investigación y el esclarecimiento del crimen del periodista Santiago Leguizamón ocurrido el 26 de abril de 1991. Esta recordación está llena de contenido ya que aún hoy persisten las amenazas y el peligro de muerte para los periodistas que trabajan en la misma zona que Santiago, la amplia frontera con el Brasil. El Presidente Lugo comprometió los esfuerzos de la Asesoría Jurídica de la Presidencia y de la Procuraduría General de la República para gestionar ante el Poder Judicial el castigo del terrible asesinato de Leguizamón, esperándose que esta decisión sirva para defender el trabajo de los periodistas ante las amenazas de las mafias de narcotraficantes y contrabandistas.

Recuento de los principales hechos:
El 1 de noviembre, el reportero gráfico norteamericano Evan Abramson fue detenido por nueve horas en Ciudad del Este cuando tomaba fotografías de un inmueble propiedad de empresarios alemanes.

El 4 de noviembre, la Hidroeléctrica Binacional Itaipú repartió 65.000 millones de guaraníes, equivalentes a 13 millones de dólares, a la prensa (medios, periodistas independientes) durante los meses de campaña electoral, reveló una investigación del diario ABC Color.

El 6 de noviembre, militantes de la Juventud Comunista amenazaron al periodista Eduardo Quintana, acusándolo de mentir acerca de las manifestaciones de los campesinos. “Vamos a visitar tu casa”, fue una de las frases que usaron.

Del 4 al 5 de diciembre, el gobierno organizó el Foro Nacional de Comunicación, en el que el presidente Lugo aseguró que no se prevé plantear o debatir ninguna ley de prensa, tampoco un código de ética para los medios. Augusto dos Santos, ministro de Comunicaciones, dijo que no se buscan trabas ni mordazas sino que el objetivo que persigue el Foro es la autorregulación de los medios y periodistas.

El 28 de diciembre, la Cámara Paraguaya de Propietarios de Estaciones de Radio y Televisión reclamó al Gobierno mayor seguridad jurídica y el fin de la competencia desleal de las radioemisoras denominadas piratas. Pidió además poner orden a las licitaciones de frecuencias en el espectro radioeléctrico.

El 29 de enero se denunció que un llamativo hermetismo que rodea a las actividades del presidente Lugo. En lo que supone un cambio notorio en su actitud anterior, el Gobierno ahora niega el acceso a los periodistas al Taller de Planificación del Gabinete.